| Síndrome crónico de dolor pélvico (CPPS) / Induración plástica del pene (IPP) |
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Desde 1980, las ondas de choque han sido empleadas con éxito para tratar cálculos renales. Pero las ondas de choque mejoran también la circulación sanguínea y estimulan la generación de vasos sanguíneos. Así sirven para relajar músculos y aliviar, y hasta eliminar, dolores. Desde hace algunos años, también es posible usar las ondas de choque con éxito para tratar pacientes que sufren del llamado síndrome crónico de dolor pélvico (CPPS) o de la induración plástica del pene (IPP). En el caso del síndrome crónico de dolor pélvico, se introducen impulsos de ondas de choque en la próstata, que es responsable de este sufrimiento en la mayoría de los casos, entre la bolsa testicular y el ano. Para tratar la IPP, se pone la pieza de mano que produce las ondas de choque directamente en el pene.
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