
La terapia con ondas de choque se considera un método de tratamiento eficaz para diversos trastornos musculoesqueléticos. La onda de choque radial y la focalizada tienen cada una sus propias ventajas y ámbitos de aplicación.
La terapia con ondas de choque radiales se utiliza con frecuencia para tratar lesiones musculares. Es especialmente adecuada para problemas más superficiales, ya que la energía se distribuye uniformemente en una zona mayor, lo que puede mejorar el riego sanguíneo, aliviar el dolor y favorecer la curación.
Las ventajas de la terapia con ondas de choque son múltiples. Es un método de tratamiento no invasivo que se suele tolerar bien y rara vez tiene efectos secundarios. Asimismo, puede aliviar a largo plazo afecciones crónicas.
La energía focalizada puede reducir de forma selectiva la inflamación, disolver los depósitos de calcio y estimular la regeneración de los tejidos.
En cambio, la terapia con ondas de choque focalizadas es ideal para problemas más profundos, como enfermedades óseas y lesiones tendinosas.
Alivio del dolor
La terapia con ondas de choque es un método popular de alivio del dolor que se centra en el uso de ondas sonoras de alta energía para tratar el dolor en distintas zonas del cuerpo. El tratamiento ofrece múltiples ventajas a los pacientes que padecen dolor crónico.
Una de las ventajas más importantes de la terapia con ondas de choque es su eficacia en el tratamiento del dolor.
Además, la terapia con ondas de choque puede favorecer la regeneración de tejidos y huesos, y acelerar en consecuencia la recuperación. Si padece dolor crónico, la terapia con ondas de choque podría ser una opción de tratamiento adecuada para usted.
Las ondas sonoras de alta energía pueden penetrar profundamente en el tejido y reducir la inflamación, lo que puede aliviar el dolor.
Mejora del riego sanguíneo
La terapia con ondas de choque también puede ser un método para mejorar el riego sanguíneo y tratar diversas afecciones. La aplicación selectiva de ondas de choque radiales o focalizadas puede aliviar el dolor, reducir inflamaciones y acelerar la cicatrización de heridas.
Las ventajas de esta terapia son evidentes: no es invasiva y, si la llevan a cabo terapeutas cualificados, es un método en gran medida exento de riesgos y efectos secundarios.
La mejora de la circulación sanguínea por la terapia de ondas de choque también puede favorecer la regeneración tisular y acelerar la rehabilitación de lesiones.
Asimismo, a menudo también puede ser una alternativa a los tratamientos de larga duración.
Aceleración de la curación
La terapia con ondas de choque puede acelerar la curación de lesiones y aliviar dolores. Se utiliza con frecuencia para lesiones deportivas, tendinitis y otras afecciones musculoesqueléticas.
La terapia con ondas de choque estimula el riego sanguíneo, favorece la regeneración de los tejidos y reduce la inflamación. De esta manera se puede aliviar el dolor y acelerar la curación.
Es adecuada para deportistas y personas no aficionadas al deporte que padecen afecciones musculoesqueléticas.
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